La temperatura es importante en la compleja ecuación de un café exitoso. Si hay una falta de calor o sobrecalentamiento, ningún grano puede alcanzar la plena expresión de su sabor.
Afortunadamente, hay una temperatura óptima del agua, sin importar el método que se use, sin importar el grano de café que se elija. Tatúa este número en tu mente…
La temperatura perfecta para la preparación del café es…
¡96 grados centígrados o 206 grados Fahrenheit! Esta es la temperatura ideal del agua para hacer café. Puedes alcanzar esta temperatura exacta o acercarte a ella dependiendo de tu equipo.
Los termómetros tradicionales pueden hacer el truco, pero una herramienta aún más simple (y más precisa) es un termómetro láser, disponible en cualquier ferretería, que también le permite medir la temperatura a distancia y entretener a su gato después.
Mejor aún, una tetera eléctrica permite ajustar y controlar la temperatura exacta del agua, perfectamente precisa, estas teteras son la herramienta definitiva para el purista exigente.
Dependiendo de donde vivas, el agua del grifo puede afectar al café, así que usa agua filtrada para asegurar la mejor preparación posible.