Lo que necesitarás para construir un kit de viaje de café:
- Granos de café recién tostados en un recipiente de plástico hermético.
- Un molinillo de café
- Una Aeropress (y filtros, en una bolsa Ziploc)
- Un termo de viaje (lo suficientemente fuerte para la AeroPress, y mantiene el café caliente durante horas)
1. Calentar el agua
No se necesita tiempo ni equipo para hacer mediciones precisas de temperatura, sólo hervirlo o ponerlo en una cafetera estándar de un hotel.
2. Moler los granos de café
Muele los granos (un ajuste de molido fino es mejor para una AeroPress) para que tengas suficiente para 2 cucharadas de café o unos 30 gramos. Para simplificar las cosas, simplemente lleno mi molinillo con 24 gramos, lo que hace una cantidad perfecta para una taza ordinaria.
3. Enjuague y prepare la Aeroprensa
Ponga un filtro de papel en el tapón de desagüe y enjuáguelo con agua caliente, luego ponga el tapón en la AeroPress y colóquelo en su taza (debe ser sólido, de ahí mi preferencia por el Yeti).
4. Prepara el café
Cuando el agua esté lista, pon el café en la AeroPress, vierte el agua y remueve rápidamente.
Espera 30 segundos, luego presiona lentamente con sólo el peso de tu mano.
Consejo: Para un café más suave al estilo americano, añada más agua, de lo contrario obtendrá un buen café con cuerpo.
5. Bebe y disfruta
Para el viajero extra ligero, puede prescindir del molinillo de café y simplemente traer café pre-molido, pero los granos molidos pierden sabor con cada hora que pasa.
Si elige esta opción, asegúrese de llevar el café en un recipiente hermético para preservarlo lo mejor posible.
Como puede ver, encontramos que el sistema AeroPress es la mejor opción para viajar, es ligero y compacto, y equilibra la comodidad y la calidad.